lunes, 14 de diciembre de 2009

Suiza, una fórmula multicultural a un paso de la gloria


La selección de Suiza ha alcanzado la final del Mundial Sub-17 de fútbol, con un pleno de seis victorias en otros tantos encuentros, con un grupo compuesto en gran parte por jugadores de orígenes extranjeros y descendientes de inmigrantes.


En total, trece de sus 21 integrantes tienen doble nacionalidad o por lo menos descienden de personas originarias de otros puntos del planeta, incluidas las principales figuras del equipo y sus tres máximos goleadores en lo que va de torneo.


Entre los países 'representados' en la convocatoria suiza están Bosnia-Herzegovina, Croacia, Túnez, Serbia, Albania, Ghana, Italia, Congo, Chile y Portugal, además de Kosovo.


Con cuatro dianas cada uno, la dupla atacante Nassim Ben Khalifa y Haris Seferovic se ha confirmado como una de las más temibles de la competición y ambos fueron determinantes en la victoria del jueves sobre Colombia (4-0), que situó al equipo directamente en la final del domingo.


Ben Khalifa, gran promesa del Grasshopper, se crió en un pequeño pueblo del cantón de Vaud y sus padres son tunecinos. La madre continúa viviendo en el país junto a su hermano, mientras su padre ha regresado al país norteafricano.


"Toda mi familia está allí (en Túnez). Todos están contentos por lo que me está pasando y ven los partidos en las cadenas de televisión árabes. Mi madre se ha quedado en Suiza con mi hermano pequeño, pero también ve todos los partidos en la tele", comentó el veloz atacante.
En el torneo en Nigeria ha establecido una conexión casi letal con Seferovic, que tiene además pasaporte bosnio y que, también con cuatro goles, es otro de los grandes aspirantes a ganar la Bota de Oro.


El tercer máximo goleador de los helvéticos, con tres dianas, es otro hombre con un apellido extranjero, Ricardo Rodríguez, que nació en Zúrich, pero tiene raíces chilenas y hace apenas unos meses que obtuvo el pasaporte suizo.


Es el único jugador 'latinoamericano' en una convocatoria donde la 'Armada Extranjera' está dominada por los balcánicos, ya que Sead Hajrovic también tiene familia bosnia, mientras que Igor Mijatovic y Maik Nakic tienen orígenes serbios y croatas, respectivamente.


La familia de Frédéric Veseli procede de Kosovo y Albania estará presente de manera indirecta en la final por dos descendientes, Pajtim Kasami y Granit Xhaka.


El primero, que milita en las categorías inferiores de la Lazio, consiguió ante México el primer gol del torneo, mientras que el segundo se ha confirmado como una pieza clave en el centro del campo.


El resto de 'foráneos' del equipo lo completan André Gonçalves (Portugal), Robin Wecchi (Italia) y Joel Kiassumbua (Congo).


La sensacional trayectoria del equipo no ha pasado desapercibida para el seleccionador nacional absoluto, el alemán Ottmar Hitzfeld, que les felicitó públicamente.


"Toda Suiza puede estar orgullosa de estos jóvenes futbolistas. Han conseguido un éxito fantástico en unas condiciones difíciles y todo el equipo ha rendido a un nivel muy alto", comentó tras la goleada a los 'cafeteros'.


El carácter internacional del equipo se nota también en los clubes en los que militan los jugadores suizos.


Kasami forma parte de las categorías inferiores del Lazio italiana tras su paso por las del Liverpool inglés, mientras que otros tres muchachos están en clubes de la Premier League: el arquero Benjamin Siegrist (Aston Villa) y los defensas Veseli (Manchester City) y Hajrovic (Arsenal).


Suiza aspirará a su primer título en un gran torneo mundial, el domingo ante los anfitriones nigerianos.
ecodiario.eleconomista.es

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